Cuéntanos tu cabreo
Explícanos, cuéntanos que es lo que te cabrea de tu trabajo de periodista. De tu redacción. De tus jefes. De tus compañeros. El anonimato está garantizado. Una regla: Sin nombres reales.
Para evitar trolls y spam, los comentarios se guardarán para moderación. En principio serán revisados dos veces al día.
Y para buscar un nuevo trabajo, además de las herramientas habituales, te recomendamos Empleo para cine, radio, prensa y televisión.
De todas formas, lo mejor que puedes hacer es asociarte, agruparte, protestar, exigir tus derechos, exigir que se te apliquen los convenios y que los propios convenios sean revisados y actualizados. Organízate y lucha por tus derechos laborales.
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Estoy hasta los huevos de catetos que dirigen diarios locales como si fueran un cortijo, caciques juntaletras que se desviven y pierden el ano por conseguir un faldón de una charcutería antes que velar por la calidad de su producto.
Odio profundamente a la gente que se siente tan superior a ti que se cree con el derecho de corregirte sin decírtelo. Claro, normalmente, la cagan. Y entonces viene el regocijo. Tampoco te lo dicen entonces, pero ver su cara cuando se lo refrotas es un placer tan absoluto como su ignorancia.
Me cabrea que despidan compañeros, pero me cabrea mucho más que el resto de los compañeros no sean ni capaces de movilizarse para evitarlo. Primero vinieron a por los comunistas..etc etc.
Me molesta que las personas que entrevisto me digan ‘me envias la entrevista ante de publicarla? quiero leerla para ver si està bien echa o si has bien entendito lo que decìa’. Claro que no.
perdone mi espanol pero no mi lengua nativa
Odio a las divas. Las hay a patadas. Son cutres, medio analfabetas, pero se creen superiories. las odio a ellas, desde luego, pero sobre todo, a los jefes que sobreprotegen a este tipo de “periodistas” estrellita, que son el cáncer de cualquier redacción.
Me cabrea que haya compañeras de profesión que escriban estas cosas:
“Me pone muy nerviosa cuando vas a hacer una entrevista y luego te preguntan: qué vas a poner?? Le digo yo a usted empresario, médico, ministro o prostituta cómo hacer su trabajo. Pues yo sé hacer el mio!”
Sólo faltaría que nustras fuentes no pudiesen preguntar cómo suena lo que nos han dicho en un determinado momento y qué vamos a escribir de ellas!!! ¿¿pero esta periodista quién se cree que es??
(Y, por cierto que yo sí le pregunto al médico, al ministro o al empresario cómo hace su trabajo y por qué dice una u otra cosa)
Hay dos caminos, tender hacia la mejoría o hacia la cutrez. Se puede ir hacia la cutrez sin querer, desde luego, pero aspirar a ser cutre es lo peor. Aquí pasa. La frase es “No queremos aspirar a ser mejores”. No está mal como declaración de principios.
La precariedad laboral en nuestra profesión (próxima al 50%) y la falta de solidaridad entre los que formamos este colectivo profesional.
Estoy harto de ver cómo siempre suben los mediocres y lameculos, mientras los buenos se quedan en el camino. Estoy harto de tener que soportar la estúpida futilidad del periodista, pavoneándose por la redacción con la grabadora en la mano y con la expresión en la cara de haber hecho algo realmente importante. Estoy harto de los periodistas que buscan el obsceno compadreo con políticos, deportistas y artistas. Estoy harto de jefes mediocres, chabacanos y cortos de miras. Estoy harto de los salarios de risa, de los horarios surrealistas y de que hoy en día el periodismo sea sinónimo de hacer preguntas a la Pantoja.
Ma cabrean muchas cosas… Una de ellas fue descubrir que en nuestra buen rollista empresa subcontratada soy el que menos cobra, aunque no entré el último. Por un error en las nóminas me dieron la de otra compañera que firmó dos meses después que yo y cobra 300 eurazos más al mes que servidor… ¿Qué quiere decir esto? ¿Cobro menos porque en vez de 26 años tengo 24 años? ¡Si hago incluso más horas que esta chavala! “Algo huele a podrido en jefatura”…